Consejos para escribir tus votos de boda
Escribir los votos de boda es más difícil de lo que parece. Aquí tienes nuestros consejos para que el proceso sea lo más sencillo posible.
Empieza con tiempo.
Si sabes que vas a escribir tus propios votos, empieza lo antes posible. Es probable que hagas varios borradores y que te entren ganas de posponerlo, así que date un buen margen.
Habla del tema con tu prometido/a.
Aunque el contenido completo de los votos debe mantenerse en secreto para el día de la boda, merece la pena comentar con tu prometido/a el estilo que os gustaría. En especial, pensad en qué promesas queréis haceros, si preferís que los votos sean más románticos o divertidos, o quién se quedará con cada anécdota para contar.
Haz una lista.
En los primeros borradores de tus votos, no te preocupes por que suenen perfectos. Simplemente haz listas de todo lo que quieres que tu pareja sepa. Ya tendrás tiempo de convertirlo en frases coherentes más adelante.
Preguntas que puedes hacerte si te bloqueas.
- ¿Por qué decidiste casarte?
- ¿Qué pensaste cuando viste a tu pareja por primera vez?
- ¿Cómo sabes que estás enamorado/a? ¿Cuándo te diste cuenta?
- ¿Cómo te ha cambiado tu relación?
- ¿Habéis pasado momentos difíciles juntos? ¿Cómo los superasteis?
- ¿Qué es lo que hace que vuestra relación funcione?
Lee otros votos como ejemplo.
Si te quedas atascado/a, recurre a otros votos como referencia. Hay muchos ejemplos publicados en internet, o puedes pedir ayuda a algún amigo que haya escrito sus propios votos.
No tengas prisa.
Los votos de boda son algo muy personal y hay que tratarlos como tal. Eso significa dedicarles tiempo y paciencia. No te sientas obligado/a a terminarlos de una sola vez. Cuídalos; vuelve sobre ellos una y otra vez hasta que estés seguro/a de que dicen exactamente lo que quieres expresar.